Mis manos empezaban a olvidar, ya no recordaban, iban perdiendose, las palabras escapaban. No había manera de explicar, la transpiración delataba, los nervios se hacían presentes, y ya no estabas. Me abandonaste solo por mi, porque no tuve manera, no encontré la forma de hablar, la situación me enmudeció. Debí retenerte, no importa como, tenía tanto para decir, pero el orgullo me iba consumiendo, no querías explicaciones tontas. Mientras te ausentabas, mientras te alejabas, crecía la oscuridad, cubriendome, dejandome apartada del mundo. Ya no te enfocabas en mi, ya no oías, no podía gritar, ya no eramos tu y yo, la duda te había dominado. Y jamás podré decirte, que ese día en el que desaparecí, en el que mi vida se aisló, estaba amandote, planeando, imaginando nuestra felicidad. Solo alimentando esperanzas, hasta hoy, donde nada existe, hoy, cuando ya todo terminó, nada tiene sentido.(Cuando empezas a creer en el amor no existe la desilusion, es solo que uno cree, y eso es muy estupido, el amor no es un cuento de hadas, es mas bien una historia de lucha, la realidad, es que se analiza, se vive, y se debe asi tambien, pelear contra todo para ponerlo a salvo, y no hay que ser egoistas, a veces no nos lastiman, quizas somos nosotros los que hacemos mal, y de caprichosos no queremos ver la verdad)
martes, 19 de junio de 2012
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